miércoles, 17 de julio de 2013

¡Comenzamos!

Comenzamos.
Sí, chicos, hoy ha sido un día alegre y triste a la vez. Un día en el que la gran mayoría de "biosans" hemos acabado (¡por fin!) la carrera. Pero, esto no es el final, de hecho, este es el principio.
A partir de ahora nuestros caminos se separarán: unos seguirán en la uni, otros harán un master, prácticas fuera, encontrar trabajo, irse al extranjero... Existen muchas opciones que cada uno de nosotros iremos tomando.
Ahora comienzan las decisiones difíciles, nada que ver con la eterna pregunta de "¿Me cojo Física en 2º de Bachillerato o no?". Ahora es tiempo de plantearnos qué queremos hacer en un futuro, pero mucho más importante de pensar qué queremos hacer en el presente. Ahora, el futuro da vértigo, el presente es incierto y del pasado ya nada queda. Pero decidiremos. Unos lo tendrán más claro y otros menos. Aún así, estoy completamente segura de que todos conseguiremos andar nuestro propio camino, y que pese a las dificultades, lo disfrutaremos.
Es época de ser felices. De mirar atrás y ver todo lo que ya hemos conseguido, con 21, 22 años, o unos poquitos más. Somos muy grandes. Somos todo lo que queremos ser, e incluso más. Somos aquello que nos creemos y todo eso que nos dicen que somos pero que aún no sabemos. Podemos ser lo que queramos. A partir de ahora, somos graduados.
Graduados en la primera promoción de Biología Sanitaria.


Vuestra siempre, E.M.

domingo, 12 de mayo de 2013

Por aquí se va a Madrid: crónica de la Independencia (la que tiene uno cuando vive sólo), de las mayorías y de otras alegorías del Homo sapiens

Queridas y queridos, biólogas y biólogos, sanitarias y sanitarios (es que claro, luego acusan a uno de machista gratuitamente):

En verdad, es curioso que yo actualice este blog, que se creó (en mi opinión, con mucho tino) para que conocierais la situación en otros países del marco científico-tecnológico-biomédico, porque como sabéis, estoy estudiando en ESPANIEN comos vosotros.

Sin embargo, una de mis filosofías me la enseñó un profesor en el instituto, que una vez me miró a lo ojos y me dijo: “Sergio, trata siempre de hacer lo contrario al resto, porque si la mayoría hace una cosa, seguramente la mayoría se esté equivocando”. Y bien. Aunque Catalunya está gobernada por los mismos hijos del fascismo y choricismo que en Madrid o Illes Balears (guiño, guiño, Tomás), hacen un esfuerzo por salirse de los caminos que marcan las modas en el resto de Comunidades Autónomas. ¿Queréis ejemplos? Procedo a haceros una pequeña lista numerada de las cosas que hacen a Barcelona (y supongo que al resto de provincias catalanas) diferente:
  1. Bibliotecas municipales (no las de la Universidad). Abiertas todos los días del año de 08.30 a 01.00 de la madrugada (de lunes a viernes). Sábados y domingos abiertas hasta mediatarde. Ésto, que parece una perogrullada, dice para mi mucho de está ciudad. La oferta cultural que se ofrece desde las grandes bibliotecas y los centros de jóvenes municipales es grandísima: exposiciones todas las semanas, charlas con escritores/as, cineastas, actores y actrices, conciertos bla bla bla hay tantas cosas, que uno (cuando tiene tiempo, que no es muy a menudo) no sabe qué hacer.

  2. Material escolar. Una cosa que a mi madre le quitaba el sueño cuando llegaba septiembre y yo empezaba el colegio eran lo jodidos libros. El resumen de esta historia (en mi caso, y seguramente en el vuestro) era hacer una ruta al CorteInglés con los corticoles en la mano, pagar 400 pavos, y recibir una caja de libros que seguramente no ibas a tocar durante el curso (excepto el Workbook de Inglés, ese siempre acababa hecho enterito cuando llegaba el verano). En Catalunya, los niños no pagan por los libros. O por lo menos no le pagan los libros al señor que maneja el CorteInglés (mi madre me decía de pequeño que el señor que controlaba el CorteInglés era un Jeque árabe; cómo yo no sabía lo que era eso, yo siempre me lo imaginé como el malo de El Inspector Gadget). Aquí los niños le pagan 40 € al instituto, el cual te presta todos los libros durante el curso. Cuando el curso acaba, los libros se devuelven al instituto y pasa a utilizarlos la generación que viene detrás. Cada 4 años, con esos 40 € que ha ido acumulando el instituto de cada año y cada niño, el instituto compra libros nuevos y vuelta a empezar. Inteligencia, ven a mi.

  3. Transporte urbano y civismo. El metro abierto los sábados 24 horas. El viernes hasta las 2.00 y el resto de días hasta las 12.00 (aunque los fines de semana hay un red de buses nocturnos importantes). La multa por beber en la calle son 15 euros, pero 100 euros por colarte en el metro o en los ferrocarriles.
    La red de transporte es integrada. Esto quiere decir, que tú pagas tu billete deacuerdo a las zonas en las que te mueves, pero con el mismo billete puedes combinar el metro, el Cercanías, el bus y los ferrocarriles en un solo trayecto (sin pagar un billete por cada medio). Aunque eso sí, el precio es ligeramente superior que en Madrid para todos los tipos de billetes.
    No podía olvidarme del Bicing. El Bicing, que es algo que sé que existe en otras ciudades europeas, es un sistema de préstamos de bicis durante unas horas al día para moverte del trabajo a casa y viceversa (por ejemplo), pagando 20€ al año. A mi, sinceramente, me pone en un dilema esto de utilizar la bicicleta aquí. Primero porque, aunque la bibi es cojonuda para moverte por aquí, me apaño bien con el resto de medios de transporte y segundo, porque no quiero morir arroyado por un coche mientras voy con mi hipster-bici por las carreteras de Barcelona (que, seamos sinceros, no están preparadas para recibir bicicletistas).
  1. Universidad y ciencia. Último punto, pero no menos importante (de hecho, la información de este último punto era lo que realmente pensaba y quería deciros; así que lo demás lo podéis obviar. Obviar como quien obvia lo que ha aprendido sobre ganadería, resiliencia y pastoreo exhaustivo en 3er curso de Biosanitaria).
    Os lo digo así, para introduciros de manera contundente el asunto: mi universidad, la Universidad Autónoma de Barcelona (abreviada UAB; no sabéis la de veces que me ha traicionado el subconsciente y me ha arrastrado a poner UAH en vez de UAB en el buscador del Mozilla) posee una única y espectacular Facultad de Ciencias Biomédicas. Eso quiere decir que en Barcelona, gente como vosotros, no serían la lapa de los Biólogos, sino que poseerían sus propias aulas de tortura. Aquí, los alumnos de Biología Sanitaria (Ciencias Biomédicas) son la crème de la crème, porque hacen las mismas prácticas que hacemos en Anatomía humana, Fisiología etc. los de Medicina (e incluso hacen todos prácticas en los laboratorios de los hospitales), y acaban la carrera en 4 años (¿con curro? eso lo dudo más). En UAB son innovadores, por la existencia de grados como el de Nanotecnología (entre otros), y uno de los institutos de investigación en Neurociencias más importante de toda Europa. No sabéis lo que es conocer DE VERDAD y de la mano de la gente que trabaja en el instituto de Neurociencias, el funcionamiento del SN y pensar “puto JAL, me has timado”. Con esto no quiero echar por tierra lo que he aprendido en UAH y lo que UAH me ha dado, que es muchísmo. Pero creo que UAH deberían hacer cambios, por lo menos en lo que al Grado de Biología Sanitaria se refiere. Aquí la nefrología la imparten nefrólogos, la neurología te lo dan neurólogos y la anatomía del SNC te la da un neurocirujano... ¿qué pasa?, ¿que no tenemos de esa gente en Madrid para poder dar una enseñanza de calidad? (es que se me está viniendo a la cabeza JAL explicando el sistema renal en fisiología... deprimente).

Os animo a que vengáis aquí (pero no a estudiar medicina, eso solo lo hacen locos como yo), sino a formaros para poder llegar a ser profesionales de verdad. Profesionales a los que dan oportunidades. By the way... con el catalán son un poco pesados, pero normalmente en los posgrados y en los máster hablan en inglés (y algo en castellano). Por si acaso lo tenéis pensado, echaros un vistazo a algún libro de catalán un mes antes, y ya está. En 3 semanas de estancia aquí se puede empezar a hablarlo sin problemas.

Os deseo... el empleo, primero os deseo el empleo. Pero sobre todo deseo que, como yo, luchéis por lo que sabéis que os hará felices, y os convirtáis en lo que realmente queréis ser (da igual si la mayoría dice que os estáis equivocando, porque seguramente los equivocados sean ellos).

Un saludo a todos.

Todo está bien.

PD1: espero que no hayáis ido al diccionario a buscar qué significa la palabra “tino” del primer párrafo (y sobre todo, lo digo por las rubias).

PD2: estoy escuchando el último disco de The Strokes, “Comedown machine”. Mucho, os lo recomiendo mucho. Solo deciros que mi Spotifaya se está quedando sin minutos del trallasooo que le estoy dando.

miércoles, 20 de marzo de 2013


Hola a todos! (soy Patricia, ya de vuelta en Alcalá!)
Por petición de ELENA nuestra delegada (que no olvida nada!!) escribo unas líneas sobre mi erasmus (no es que no quisiera contar cosas, es que se me había olvidado lo del foro!).
Mi erasmus me ha llevado a Alemania (a Tübingen, un pueblecito super bonito, cerca de Stuttgart). Pero creo que Tübingen no es representativo de Alemania, así que poco puedo decir de la vida alemana... así grosso modo...diría que el 90% de la gente de allí son estudiantes, y el 80% universitarios, y de esos 80, igual el 40% son estudiantes internacionales (así a ojo...) ,y los otros 60% serán alemanes, pero poquitos de Tübingen, vamos que eso en vacaciones se queda desierto...
Sobre la "amabilidad" de los alemanes...Yo sólo me he topado con 2 personas que me hayan parecido especialmente bordes, las dos por querer yo hablar en inglés, una en la biblioteca de la universidad y la otra mi conserje, Herr Fröhlich ("señor Feliz" sería la traducción pero ya digo que no le va mucho...). El resto de las personas me han sido neutras o simpáticas, y hay que decir que si en España le pides a un conserje que te hable en inglés igual también le sale la vena de ser español y no hace ningún esfuerzo por sacar una sonrisa...
Ahora, por lo general, los nativos me han parecido algo más secos que los españoles, pero, como todo, con excepciones. "Por lo general" lo digo refiriéndome a mis compañeros de piso, que no pasaban del "hallo....", igual me preparaba una super frase, la soltaba, contestaban y se iban. Vamos que no hacían mucho por "integrarme" (menos uno que sí era más majo...!), pero bueno, eso también será porque aún hablo bastante mal alemán y tendrán poca paciencia o pocas ganas de perder el tiempo, eso va con la persona. Luego por ejemplo mi compañera de rock'n roll (yo era el chico...:-( ) fue mmmmuy maja conmigo, y me hablaba despacito para que me sintiera bien entendiéndole:-D así que hay de todo.
Las clases...pues yo estuve haciendo asignaturas de un máster de neurociencia (ventajas: eran en inglés y de neurociencia). La mayoría de la gente en esas clases eran de otros países -chinos, indios, americanos...de todos los lados, poquitos alemanes-. Y estas clases muy bien la verdad, me han gustado mucho y los profesores por lo general muy agradables. También hice de sujeto para un amigo indio que estaba haciendo su doctorado con estudios de disociación cerebral (no me acuerdo ya... algo así), y tenía que estar en un sillón de estos donde te hacen magnetoencefalogramas haciendo tareas raras de manos y luego controlar con mi mente una pelota... jaja, gracioso, además al final me enteré de que pagaba así que...!
Sobre los precios, iguales o más bajos que en España (me refiero a los supermercados, la ropa igual).
El transporte... te sacas un bono de 6 meses por 60 euros, con el que te puedes mover por  todo Tübingen y alrededores, así que sale mmmuy rentable (sólo es para estudiantes), pero vamos , que cualquiera puede entrar en un bus y no pagar, lo único que de vez en cuando pasa el revisor, así que todos los alemanes nada más subir van a la maquinita y se sacan su billete... (se puede entrar al autobús por todas las puertas). Yo una vez estaba leyendo en el bus y vino el revisor, pero no lo había visto nunca, y van vestidos como de calle, y me empezó a decir que le enseñara el billete y yo no  le entendía y pensé "querrá venderme algo" así que venga a darle largas "no gracias, no quiero nada..." "que no, muchas gracias...", hasta que pillé la palabra "ticket" y dije anda...esto va a ser que quiere ver el semmester ticket... pero vamos que yo en los 5 meses me he cruzado con 2 o sea que no sé hasta que punto es factible comprar billete...! (bueno la multa creo que son 20 o 40 euros...pero bueno!).
Otra cosa curiosa que tienen es el pfand, que es como un extra que te cobran con las botellas, para que luego vayas  a devolver el caso y te dan X por él (hay máquinas a la entrada de muchos supermercados, para hacer el intercambio). Y también lo usan en los chiringuitos de la calle, te cobran igual 5 euros por una cerveza en vaso de cristal por si te llevas el vaso, y lo suyo es que cuando acabes lo lleves a un sitio donde pone "pfand" (que coincide con donde lavan los platos) y te dan pues 3 euros o lo que sea el pfand de una cerveza.
El idioma, yo fui sabiendo poquito, y he cogido soltura como para hablar de situaciones normales y que me entiendan, así que si haces el esfuerzo...
La experiencia es general muy positiva. Mi habitación en concreto muy chula, mi conserje muy borde y mis compañeros normalitos, pero la gente de fuera, los extranjeros que están como tú y que vienen cada uno de un lado...se forman grupos curiosos y te lo pasas bien, yo me traigo unos cuantos amigos de varias partes del mundo (italianos con los que me acoplaba a cenar muchas veces, una australiana muy curiosa...una canadiense que se ha quedado un poco más a trabajar en una granja (!), .... ), así que aunque sólo sea por eso...merece la pena:-)